Por qué asociarse

La normativa de contratación de músicos en espectáculos públicos establece que éstos son trabajadores por cuenta ajena y que, por lo tanto, deben ser contratados por el organizador del espectáculo a través de una relación laboral. También pueden ser contratados por una compañía o empresa intermediaria. En cualquier caso, el organizador siempre es responsable subsidiario de dicha contratación, tal como establece el Artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores.

Esta normativa se solía aplicar correctamente en los contratos fijos o por un período largo. En cambio, en las contrataciones esporádicas o “bolos”, los organizadores incumplían sistemáticamente las obligaciones de dar de alta a los músicos en la Seguridad Social y de practicar la retención correspondiente. En estos casos el pago se justificaba con un simple recibo. Presumiblemente, estos incumplimientos se debían tanto a la complejidad del sistema (altas y bajas en la Seguridad Social, TC1, TC2, comprobante de actuación, nóminas, retención, etc.) como al hecho de que los organizadores, especialmente los ayuntamientos, suelen programar en base a presupuestos cerrados y aprobados con anterioridad.

La presión ejercida por las asociaciones de músicos y la necesidad de justificar contablemente los gastos obligó a los organizadores a plantearse cómo regularizar la situación. Dada la mencionada complejidad del sistema laboral, éstos optaron por la contratación mercantil o prestación de servicios. En consecuencia, los músicos se veían obligados a darse de alta en el régimen de autónomos y/o a formalizar de alguna manera la situación de las formaciones musicales para poder facturar sus actuaciones. Por diferentes motivos ambas fórmulas resultaban prácticamente inviables para los músicos, con lo cual se generaron diferentes prácticas irregulares que suponían un riesgo muy alto, tanto para los organizadores como para los propios músicos.

Para intentar paliar esta situación y facilitar la contratación correcta se ha creado WS Association of Musicians encargándose de:

  • dar de alta en la Seguridad Social a los músicos-socios previamente contratados por el organizador del espectáculo, sin por ello modificar la situación legal de los artistas ni de sus contratantes.

  • de emitir la factura correspondiente a la actuación. Una vez cobrado el importe de la factura, la cooperativa cotiza a la Seguridad Social, practica la retención a cuenta del IRPF y paga a los músicos. De esta forma, el organizador dispone de una factura emitida con todos los requisitos legales que le cubre ante posibles responsabilidades laborales y fiscales. A su vez, el músico actúa amparado por las coberturas previstas por la Seguridad Social y cumpliendo con sus obligaciones en materia fiscal.

  • al final de cada ejercicio, la asociación emite un certificado de ingresos para cada uno de sus socios, a efectos de la declaración de la renta o bien como justificante salarial.